EL COSTO INVISIBLE DE NO DECIDIR
Hay decisiones que no parecen decisiones.
Una persona lleva meses pensando en cambiar de trabajo, pero cada lunes encuentra una razón para quedarse un poco más. Alguien quiere iniciar un negocio y pasa tanto tiempo preparándose que nunca llega el momento de comenzar. Otra persona sabe que necesita tener una conversación difícil, pero espera a que exista “un mejor momento”, y ese momento nunca llega.
No hay una negativa explícita. Nadie se dice a sí mismo: he decidido no cambiar nada.
Simplemente, un día vuelve a hacer lo mismo. Después otro. Y otro.
Hasta que aquello que comenzó como una elección termina pareciendo parte de su personalidad: “yo soy indeciso”, “a mí me cuesta actuar”, “no soy bueno para esto”, “siempre he sido así”.
Pero ¿qué ocurre si muchas de las cosas que llamamos personalidad son, en realidad, formas de comportamiento que hemos repetido tantas veces que dejaron de parecernos elecciones?
Esa pregunta lleva directamente al terreno de la identidad.
En este video, Memo Serrano profundiza en el costo invisible de permanecer en los mismos patrones y explica por qué, para cambiar nuestros resultados, no basta con saber qué queremos. También necesitamos observar cómo estamos acostumbrados a actuar cuando aparecen el miedo, la presión o la incomodidad.

Mira este video antes de continuar para comprender por qué nuestros hábitos terminan decidiendo por nosotros y cómo transformar tu identidad para actuar con determinación.
El problema de esperar a sentirnos listos
La parte de nosotros que dice “yo soy así”
- “No se me da hablar en público.”
- “Yo no tengo disciplina.”
- “No soy bueno vendiendo.”
- “Siempre me ha costado tomar decisiones.”
¿Qué significa ser leal a nuestra identidad actual?


Entender no es lo mismo que cambiar
El precio de seguir esperando
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¿Cuál es el precio que estamos pagando por seguir haciendo lo mismo?
¿Cuál es el precio que estamos pagando por seguir haciendo exactamente lo mismo y no crear un nuevo camino neuronal llamado hábito? No es lo que tú quieres, es lo que estás acostumbrado a hacer. El verdadero entendimiento se refleja en tu nuevo comportamiento. Hoy voy a hablar de un tema muy poderoso que es el costo invisible de no decidir.
Todos los días tomamos decisiones. Ayer estaba yo en un networking de negocios en Tijuana. Yo vivo en San Diego, a 15 minutos de Tijuana. El señor que nos invitó, también tipazo, y dio el tema El poder de decidir.
Y estuvo bonito el tema, me gustó, claro está. Sin embargo, y lo digo con mucho respeto, puedo darme cuenta cómo hace tanta falta el entendimiento de lo que enseñamos aquí. Hace tanta falta la profundidad de entender por qué aunque sabemos lo que tenemos que hacer, no lo hacemos. ¿Quién se acuerda de las pistas de carritos que, no sé si ustedes pidieron, pero cuando éramos chiquitos pedíamos una pista de carritos?
¿Qué hubiera pasado si tú hubieras querido que ese carrito agarrara por otro lado? ¿Verdad que no se hubiera podido hacer? ¿Por qué? Por la pista.
Entonces, yo puedo darme cuenta como casi nadie es consciente de que uno aquí adentro tiene una pista que se llama conexión neuronal, que en el mundo habitual del desarrollo personal nosotros lo llamamos hábito. Pero lo que yo digo que es hábito, o aunque no diga, el hábito que tengo de decidir, el hábito que tengo de mover la mano así como estoy haciendo ahorita, el hábito de hablar, el hábito de caminar, el hábito; todo es hábito. Todo es hábito.
Como agarras el cepillo es un hábito. Como caminas y te paras por primera vez, o sea, que te paras de la cama, es siempre pones el mismo pie. Es un hábito. Eso creo que mucha gente no entiende que es una pista, entre comillas, pues una pista en tu cerebro que es una conexión neuronal que quiero que entiendas.
Tu cerebro no se va a salir de ahí porque es la pista. Sí, ¿se entiende o no? Tan simple, pero te garantizo que la gente no sabe. Entonces, fíjate bien: por qué hago lo que sé que no debo hacer o por qué no hago lo que sé que tengo que hacer. por la pista, por el hábito. Hay una expresión en inglés que dice, “What fires together wires together.” Cuando tú haces algo repetitivo, esas mismas neuronas están haciendo la misma actividad, se crea una conexión neuronal.
O sea, el ejemplo que yo les ponía de la pista del carrito y nosotros le llamamos hábito. Hasta ahí se entiende. entonces, ¿por qué no hago lo que aprendí? ¿Por qué no implemento la información? ¿Por qué sí estudié un libro, vi un podcast que estoy estamos llenos de información?
¿Por qué no hacemos? Sí. ¿Por qué no hacemos? Porque no está en la conexión neuronal, o sea, el ejemplo del carrito, no está en la pista del carrito.
¿Por qué la motivación no es suficiente para cambiar?
Entonces, si yo voy a dar una plática, si yo te voy a decir a ti, si tú vas a agarrar un audio de motivación y vamos, tú puedes. Por eso la gente se emociona, promete la luna y las estrellas, todavía ni llega a su casa, viene en el camino y ya su mente lo atacó y empieza “tú no eres”, “tú no puedes” y a burlarse de ti. ¿Por qué? Porque eso es lo que tienes en la pista del carrito, o sea, eso es lo que tienes en la conexión neuronal.
¿Ya se entendió o no? ¿Qué es simple, no? Tan simple que tú lo puedes ver que la gente no lo entiende y la gente que se dedica al desarrollo personal tampoco. Porque si tú le explicaras así de simple a una persona, Fíjate bien. tú le dijeras, “Tranquilo, tienes que crear una nueva ruta, una nueva conexión neuronal, por lo cual es como si agarraras un machete y en vez de agarrar por el caminito, vas a agarrar entre las ramas. Va a ser difícil, te va a doler, va a ser esfuerzo mayor, vas a gastar más energía.
Así, pero una vez que tengas el caminito, ese caminito es el que va a agarrar tu cerebro todo el tiempo y madre santa, vas a estar pero sabroso. ¿Por qué? Porque vas a tener el hábito de aquello que quieres hacer todo el tiempo. Entonces, yo te pregunto, Fíjate bien, fíjate cómo se cómo es el ser humano.
Sabe lo estudia, ¿no? Y luego dice, “Yo ya debería.” Yo sé que ustedes no hacen eso. Yo digo los de allá afuera. Yo ya debería de hacer porque ya sé lo que tengo que hacer.
Ahora vamos al ejemplo del carrito con la pista. El carrito ya debería de agarrar por otro camino solo porque yo ya le dije que agarrara por otro camino. Y entonces aquí me voy a meter en camisa de 11 varas. Voy a aventar la bomba tempranito el domingo.
Orar pidiendo es exactamente lo mismo. ¿Cómo te explico? Entonces, si la entendieron bien, si no también.
El día de hoy el tema es el costo invisible de no decidir. ¿Por qué? Porque qué cuál es el precio que estamos pagando por seguir haciendo exactamente lo mismo y no crear un nuevo camino neuronal llamado hábito. ¿Cuál es el precio que estamos pagando? ¿Alguna vez te has preguntado siendo super honesto, honesta contigo, diciendo, “Esto es lo que estoy viviendo por no crear un nuevo camino neuronal.” No quiero decirlo por no decidir, porque eso suena muy motivacional, pero ojalá y Dios me dé las palabras para que sí comprendan el día de hoy. No es lo que tú quieres, es lo que estás acostumbrado a hacer.
Anótalo y tatúatelo. Eso no es lo que tú quieres, es lo que estás acostumbrado a hacer. Y si estás acostumbrado a ser indeciso o indecisa, entonces esa es la conexión neuronal, esa es la forma de decidir, esa es la pista del carrito. Sí, eso es donde va a ir y donde va a ser eso es lo que va a hacer tu cuerpo.
Entonces, Fíjate bien. todo el mundo dice, “Es que tengo miedo, no sé qué hacer, algo me paraliza.” Lo que te paraliza, para empezar, cuando dices, “Algo me paraliza,” obviamente no sabes qué es. Porque si supieras no le dijeras algo, le dijeras por su nombre. Pero analícelo, casi todo mundo no sabe qué los paraliza. Escúchenlo.
Casi todo el mundo no saben por qué no hacen lo que saben que tienen que hacer. Casi todo, escúchenlos. Y en cuanto se les da miedo, en cuanto se se ponen incómodos y en cuanto su sistema nervioso los ponen en alerta porque están haciendo algo que nunca han hecho, dice, “no.” Y como no entienden lo que está pasando y no se saben autorregular, que es lo que enseño en el bootcamp, entonces, ¿qué pasa? Pum, van a lo conocido.
¿Cuál es lo conocido? Lo familiar, la conexión neuronal, o sea, ser indeciso. Y el ser humano siempre regresará a lo familiar, aunque lo familiar sea miseria. Si una persona que sabe que cada vez que hace ejercicio está rompiendo las fibras del músculo y sabe que al día siguiente o al otro día, al segundo día, le va a doler sabroso.
Si esa persona sabe eso, esa persona no se va a asustar y va a seguir. esa persona, aunque le duela el músculo, sí, aunque no se pueda sentar porque le duelen las nalgas, si no has vivido eso. aunque no puedes hacer eso, digo, aunque no puedes hacer, aunque aunque sea, o sea, que aunque les esté doliendo, la persona que entiende dice, “No, es que es parte del proceso.” Esa persona está incómoda, pero está accionando. Porque, ¿quién me va a decir que es cómodo cuando no te puedes ni sentar? te duen las nalgas. La neta no es cómodo. Yo a veces, es más, hoy anoche, hoy fue una uno de esos días, yo no puedo dormir bien por lo adolorido que ando.
Sí, ayer rompí récord: 360 libras. Entonces, mi punto es este.
¿Qué tiene que ver la incomodidad con crear una nueva identidad?
Si tú no tienes entendimiento de cómo funcionas, si tú no sabes que estás creando una nueva conexión neuronal, si tú no sabes que tu músculo y tu fibra muscular se va a romper y se va a inflamar, por eso te ves así cuando estás en el gym, ¿verdad? Después después te desinflas, es lo malo. Pero si tú no sabes que eso que se ve así es porque se rompieron las fibras y literalmente el músculo se inflamó y por eso al siguiente día te duele, porque se rompieron las fibras del músculo y te duele. Si tú no sabes eso, tú dices, “La fregada, yo no voy a hacer ejercicio.” Pues no más te duele. Cualquier parecido con la realidad era coincidencia.
Sale. Sin embargo, si tú sí sabes que la hipertrofia, o sea, que se rompa el músculo y para crecer va a doler y va a inflamar. Si tú sí sabes eso, dices, pues es parte del proceso, sigo adelante. Tiene sentido.
Pero tu cuerpo está cambiando y tu mente está creando, tu cerebro está creando una nueva conexión neuronal, quiere decir un nuevo hábito. Entonces, a pesar de que es incómodo, no es familiar, me duele y mi mente me manda 10,000 mensajes para no hacerlo. A pesar de eso, el entendimiento de uno mismo te dice, “Sigue adelante.” ¿Tiene sentido lo que estoy diciendo? Álzame la mano si tiene sentido. Muchas gracias.
¿Cómo se demuestra que realmente hemos entendido algo?
Eso que se oye tan simple, te lo juro que la gente no lo sabe, porque aquí ojalá y no, pero aquí me alzan la mano y me dicen que entendieron, pero a la hora de la hora de tomar una decisión incómoda, ay, no me da miedo, mejor no. Entonces, no entendiste nada. Se fijan como decimos que sí entendemos, pero a la hora de la hora no lo hacemos. Por eso decía Bob, “El verdadero entendimiento se refleja en tu nuevo comportamiento, o sea, en tu nueva forma de comportarte y de decidir.” O sea, en otras palabras, ¿cómo pretendes crear un resultado o una vida, ganar el dinero que nunca has ganado si no pretendes incomodarte?
No sé tú si encuentras una forma, por favor ilumíname, porque a mí me encantaría estar echado también, no hacer nada, no arriesgarme, que no me duela estar bien cómodo y ganar un chingo de dinero. Si sabes hacerlo, por favor, ayúdame. Pero hasta donde yo sé, ocupa uno incomodarse. El verdadero entendimiento se refleja en el nuevo comportamiento.
Entonces, ejemplo, si tú dices, “Yo sí quiero hacer esto, comprar esto, hacer lo que sea, cambiar, hacer, ir, lo que sea, pero no lo haces, entonces no entendiste.” Pero tu ego te hace creer que sí entendiste. Pero la realidad es que no entendiste. Porque, ¿por qué?
Por lo que te acabo de explicar. Porque si sí entendiste, cuando llega la incomodidad, el entendimiento que dices que sí tienes te dice, “okey, sí te va a doler, es incómodo.” Sí, aquí es el momento donde aquí ya entendiste, aquí es el momento donde te explicaba el memo que te va a doler, que es difícil, pero hazlo porque estás creando una nueva. Si hay entendimiento se hace eso. Pero cuando la gran mayoría de las personas dice una cosa, se voltea y hace otra, te pregunto, ¿eso se ve como entendimiento?
Por eso la gente no es consciente. Perdónalos, Padre, porque no saben, no tienen ni la menor idea de lo que están haciendo. Nos pasó el fin de semana que anduvimos con la familia en una boda allá en Guadalajara, o sea, estábamos rodeados de doctores, gente preparada y todo y le decía a mi esposo, porque se están inyectando para la dieta, o sea, para bajar de peso más bien y uno ya se ha operado, ya ha hecho dietas, nutriólogos, y nada le ha funcionado y le dice a mi esposo, “Es que no es eso, o sea, es que tú vayas adaptando tu cuerpo y tu mente lo que nos enseñas, ¿verdad? El comportamiento de cómo así y luego, pero no, o sea, a ese grado hemos llegado y que hasta los mismos especialistas terminan recurriendo a otras opciones, ¿verdad?
Porque recurren a otras efectos y es lo mismo que estás diciendo ahorita tú, o sea, porque no saben cómo funciona su organismo, su cuerpo, ¿verdad? el comportamiento, que es lo que tú nos enseñas. Y luego me dice mi esposo ya acá en privado, dice, “Oye, ¿puedes creer que un médico no se pueda dominar?” O sea, eso, o sea, le dije, “Pues sí” y le dice su cuñado a mi esposo, “No, es que a ti sí te funciona eso, a nosotros no nos funciona.” Tremendo está todo eso, que no sabemos cómo funciona, que todo está en el comportamiento lo que tú nos enseñas. Así es, amiga.
O sea, ¿por qué creen que hay tanta necesidad en la humanidad? No, y la neta yo estoy buscando hacerlo nice. Uy, olvídense. Si yo empezara y sacara el machete. No, hombre, salen llorando de aquí. Pero la neta el detalle es ese. O sea, quiero que por favor absorban esta frase, ¿Okey? Por favor, no necesitamos más información.
El problema no es la información. El problema no es saber. Esas personas especialistas, eh, son especialistas en temas del físico, pero no quiere decir que ellos sean congruentes. Ser congruente es un arte.
Ser congruente tiene que ver con la conciencia, no con la inteligencia. Fíjate bien lo que te estoy diciendo. Ser congruente tiene que ver con la conciencia, no con la inteligencia. Entonces, así como menciona Moni, el mundo está lleno de gente muy inteligente.
Iba a decir sabia, pero eso no sabiduría, muy inteligente, que sabe mucho, que aprendió mucho, que tiene 25,000 títulos y maestrías y doctorados, pero no es consciente porque una persona que es consciente es congruente. En el podcast que me hizo Serratos, me dice, “¿Por qué eres tú diferente a otros coaches?” Uy, me encantó esa pregunta. Dije, “Gracias, baby. Gracias, papá.” Le dije, “Punto número uno, tú puedes auditarme en la en el área de mi vida que tú quieras y encontrarás congruencia.
Puedes auditarme en mi físico, en mis finanzas, en mis relaciones, en lo que quieras y encontrarás congruencia. No dije perfección, yo no soy perfecto, nadie lo es, pero congruencia. ¿Saben cuánto cuesta eso? Entonces, una persona que es congruente es consciente.
Las demás son inteligentes, pero no conscientes. Esa es la inmensa y abismal diferencia. Y el mundo está lleno de gente muy inteligente, pero no es consciente. No es consciente de quién es. Lección número uno del programa Elite. Es consciente de cómo funciona su mente. Lección 3 y cuatro del programa Elite, es consciente de cómo autorregularse. ¿Y qué está sucediendo en su cuerpo? El bootcamp. Ahora, No dije que estudiaron el Elite; dije que se convirtieron en Elite. Entonces va a haber mucha gente que ha estudiado el programa, pero que se ha convertido depende de cada quien. Entonces, fíjate bien. nosotros como seres humanos no necesitamos información para cambiar. Nosotros ya no necesitamos más información. Aquí viene lo Por favor, anota esto.
¿Qué significa ser leal a nuestra identidad?
Necesitamos dejar de ser leales a la identidad que tenemos actualmente. Me van a decir que no, me van a decir que todos entendieron eso. ¿Tienen preguntas? No, nadie. Si entendí. Ya todos saben que es leal a la identidad actual. En serio. Wow, maestros. Pero por si acaso les voy a reforzar lo que ya saben.
La identidad son las conexiones neuronales que tú le llamas hábitos o el ejemplo que te di el carrito de la pista son las pistas o conexiones neuronales que tú tienes. Nosotros les llamamos hábitos. La forma en la que tú te comportas, sobre todo en momentos de presión, cuando vas a tomar una decisión importante, cuando las cosas no están como tú quieres, cuando hay presión, cuando estás hablando enfrente público, cuando vas a estar en frente de la cámara, cuando vas a gastar algo que es un gasto significativo, lo que sea, en esos momentos sale tu identidad. Esto lo explico en el bootcamp. Sale tu identidad, o sea, ¿cómo te comportas? Ejemplo, vamos a suponer que yo diga que yo soy para tocar el acordeón y me invitan y a la hora de tener el público enfrente, como yo toque es mi identidad, como yo me comporte es mi identidad, no lo que dije, sino cómo me comporto.
Entonces es otra cosa. El mundo está lleno de personas que dicen ser, pero tú ves su vida y dices, “Ah, como que aquí algo no coincide.” Por eso yo le decía Serratos en el podcast, “Audítame en el área que quieras auditarme en mi vida y encontrarás congruencia.” No tienen ni idea de cuántos productos de gallina ocupas para eso. Porque a la hora de tomar decisiones de inversión, decisiones incómodas, decisiones que me dan miedo, decisiones, a pesar de todo eso, por entendimiento, he decidido hacerlo, porque yo soy una persona que también me da miedo, también me estreso, también me paralizo, también me frustro, también… Claro, pero a pesar de todo eso, por entendimiento lo hago.
O dime tú nada más una sola cosita, ¿cómo tienes 5 años estando todos los días aquí en vivo? ¿Tú crees que es una cosita? Nómbrame a un coach mundial que esté todos los días en vivo.
¿Por qué la responsabilidad puede ser incómoda?
Por eso no es que uno nazca con una estrella y como decía Moni que le decían, “Es que a ti sí te da, a nosotros no.” Eso eso solo refleja un chingo de ignorancia de quién eres, güey. ¿Se entiende o no? Porque es una forma en que su propia mente los manipula para no tomar responsabilidad. Ay, no, es que a mí no se me da.
El mundo está lleno de gente que no se hace responsable. entonces ahí te va. Aquí voy a poner el ejemplo que dijo Moni. Esas personas cuando dicen, “No, es que a ustedes se les dan, a nosotros no.” Eso, eso, eso es un ejemplo de la identidad. Es un ejemplo de decir, “Ah, no, es que a mí no se me da eso, esa evasión de responsabilidad, porque es una evasión, evado la responsabilidad, evado el miedo, evado el juicio y yo digo, “no, pero yo no nací con eso. Yo no puedo, yo no tengo disciplina, no, yo no tengo fuerza de voluntad.” Eso es evasión, eso es identidad. Esa forma de comportarme es la identidad. Y a eso le estamos siendo leales.
Por eso es que no ocupamos más información. Tenemos que dejar de ser leales a la manera en la que nos estamos comportando, que se llama identidad. Ese es el verdadero problema de la humanidad. Y les garantizo, búsquenle por donde quieran. Este mensaje no va a estar en ningún lado. Búscale. Demuéstrame. Este mensaje no está en ningún lado.
Se oye tan simple y todo el mundo está atorado ahí. Es que tengo miedo. No sé qué hacer. Esa es tu identidad. no, mejor no, mejor no lo hago, no, no. Mejor esa es tu identidad. Ay, no, yo no, mejor no. Esa es tu identidad.
Y creemos que identidad es ay, cómo me visto y cómo me veo. ¿Cómo actúas? Es tu identidad porque es una forma habitual de comportarte. Y la única forma en que tú verdaderamente tengas una vida, un resultado, el dinero, lo que quieras que quieras lograr, tienes que dejar de comportarte así.
Mientras tú seas leal a la manera en la que te comportas, no puedes ni mereces tener eso. Cuando digo ni mereces, ay, qué duro. Wow. O sea, duro. Pues entonces no me juzgues a mí, juzgate que te creó, porque yo no más te estoy diciendo cómo somos. Yo no más te estoy diciendo cómo funciona el universo. Yo no creé. Por eso ayer hablaba con uno de ustedes y yo le decía, “¿Sabes cuán fácil es hacer $1,000 al mes?
¿Saben por qué? A lo mejor hay muchas, a lo mejor hay millones y millones de personas que no lo hacen porque no creen. Porque su identidad les hace ser leales a eso y dicen, “No, es que yo no puedo. No es que, ¿dónde? ¿Cómo? ¿Cómo, brother? Si vivimos en la era más fácil de hacer dinero hoy en día. Nunca antes en la humanidad habíamos vivido en una era en donde la tecnología te permite que tú solo y la tecnología hagan millones de dólares. Ay, no, es que no le entiendo tecnología, eso es tu identidad.
Ay, no, es que yo no sé cómo funciona. Esa es tu identidad. Sí. Entonces, mientras le seas leal a tu identidad, no puedes vivir una vida diferente.
¿Cuántas veces creen ustedes que he escuchado, es que sí, yo entiendo, pero es que no puedo, no, sí, yo sé, pero esto, pero lo otro, pero aquí, pero allá. Es que es que es que todo eso es tu identidad. Todo eso es tu mente saboteándote, diciéndote, “No puedes, no puedes, no puedes, no puedes, no puedes, no puedes, no puedes, no puedes.” A eso el ser humano le es leal. Al no puedo.
Pero esto no es motivacional, entiende. Es desde el entendimiento de la conciencia decir, “Ah, mira, mi mente ya me está saboteando. Mira, mi cuerpo ya empezó hasta temblar. Mira, ya hasta me están sudando las manos. Mira, ya hasta me puse ansioso. Sí. Bootcamp, autorregúlate y sigo adelante porque quiero seguir y sé que necesito seguir adelante y tomo la decisión incómoda porque sé que si no lo hago me quedo estancado y estoy harto de estar estancado. Hay gente que no está harta de estar estancada, se lo juro. Dice que está harta, pero no, como que le gusta. Vale, entonces. Fíjate bien. Por favor, pongan atención. Si no lo entienden, pregúntenme porque es muy poderoso.
¿Por qué nuestro cerebro prefiere lo familiar?
La forma en la que nuestro cerebro está diseñado. No me reclamen a mí; yo estoy diciendo que así funcionamos, ¿va? Yo no los hice. Pero la forma en la que está diseñado no es para proteger el éxito, es para proteger lo familiar.
Entonces, como tu cerebro está diseñado para ahorrar energía y mantenerte a salvo, todo lo que tú estás haciendo fuera de los patrones neuronales, de las conexiones neuronales que nosotros llamamos hábito, en el cerebro, hay unas conexiones que se ven como raíces de árbol. Sí, han visto eso, esas conexiones, el cerebro nunca quiere salirse de ahí porque eso es lo familiar. Y cuando tú vas a hacer una actividad que no has hecho, entonces tu cerebro está diseñado para mandarte todas las señales, o sea, todos los pensamientos para que abortes. Así está diseñado. Yo no sé por qué no hicieron así, pero así nos hicieron.
Yo no te estoy hablando de un pensamiento mío, eso es biología. Así funcionamos. Por lo cual, el cerebro siempre va a proteger lo que es familiar. Ahora, Fíjate bien. Todo lo que tú quieres lograr no es familiar, porque si fuera familiar no lo quisieras lograr, ya lo tuvieras. Va de nuevo: Todo lo que tú quieres lograr no es familiar, porque si fuera familiar ya lo tuvieras. ¿Tiene sentido lo que estoy diciendo o no? En otras palabras, todo lo que tú quieres lograr, todos tus sueños, todo lo que te gustaría tener, todos los deseos que tengas, no son familiares, ¿va? por lo cual no están dentro de lo que actualmente tu cerebro acepta. Y tú dices, “Claro que sí lo acepta. Yo sé que lo puedo lograr.” Dejen me regulo. Y si lo puedes lograr, ¿por qué no lo haces? Pues no que lo puedes lograr, no que muy motivado, no que muy chicho dicen en mi barrio. A ver, hazlo. Por eso me cuadro ante aquellos que sí lo hacen, porque aunque tal vez ni entienden, la decisión los movió y lo hicieron. Padrísimo.
Pero sería mejor entender, ¿no? Porque te voy a decir algo, hay demasiada gente exitosa sin conciencia. O sea, la vida los llevó y le echaron ganas y se la partieron y tuvieron, vamos a llamarle éxito material hasta ahí. Ah, pero no saben cómo lo hicieron.
¿No sería mejor entender todo esto y decir?, “Ah, mira, así puedo saber yo exactamente y puedo enseñarle a cualquier persona.” Por eso, ¿a quién le está haciendo leal? Las decisiones que estás tomando, ¿a quién le está siendo leal? Miren, quiero que entiendas algo que no va a tener tal vez sentido, pero a menos que lo pienses y lo internalices. Tu cerebro le debe ser leal a procrastinar.
¿Por qué nuestros hábitos pueden estar por encima de nuestros deseos?
Tu cerebro le debe ser leal a evitar. Tu cerebro le va a ser leal al huir. Tu cerebro le va a ser leal. Entiende esto. La manera en la que tu cerebro está diseñado es mantenerse en lo familiar. Y si tú procrastinas de forma familiar o común, entonces eso es lo familiar, a eso le va a ser fiel. No, Memo, pero es que yo no quiero eso. No, espérate. No estás entendiendo.
A tu cerebro no le importa que quieras. Por eso otra frase que le gustó hace ratos en el podcast que dije es, “A tu cerebro, a tus hábitos le importan un pepino tus deseos porque tus hábitos dicen: Yo estoy acostumbrado a hacer esto. Tú querrás allá la luna y las estrellas. Pero aquí yo hago esto todos los días. Yo tomé por 30 años, ¿sí?
Y yo no entendía esto. Por eso a mí, la neurociencia me voló la cabeza y me cambió toda mi vida. Porque cuando yo entendí esto y lo apliqué a mi vida, dejé de tomar y por 30 años yo había tomado alcohol. Entonces, cuando entendí esto, me di cuenta por qué cuando el cuerpo tenía la ansiedad del alcohol me estaba presionando constantemente para que fuera y tomara alcohol.
Entonces ahí comprendí y dije, “Ah, es mi identidad, es mi comportamiento que está programado. No es que mi cuerpo necesite alcohol, no es que tu cuerpo necesite pan dulce, no es que cualquier cosa que sea tu adicción, porque créanme que todos tenemos cola que nos pisen, es la forma en la que tu cuerpo te está presionando para que vayas y lo hagas. Y cuando no eres consciente de eso, vas y caes. Cuando si eres consciente de esa identidad, dices, “Ey, no, detente.”
No es por ahí. Ahora vas a flagelar, vas a caer, sí, pero vuelves a intentar y vuelves a intentar y vuelves a intentar y vuelves a intentar. Por eso aquí hay personas que no son del elite, que ya han tenido clases que les ha volado la cabeza. Pero eso no quiere decir que su identidad a la hora de tomar la decisión de comprar el bootcamp o el elite no quiere decir que no los va a atacar o los va a atacar. Y me encanta porque dicen, “No, yo ya sé lo que tengo que hacer. Voy a ir a aplicar lo que aprendí. Ay cositas bonitas. Mira qué bonito. Adelante, papá. Ve y dale a aplicar tus cositas que aprendiste. ¿Se entiende?
La gente no es consciente. La gente no es consciente. Si tú no estás aquí todos los días, no creas en la conexión neuronal. Y si no creas la conexión neuronal, pues ve y síguete engañando. Esa es la neta. Si crees que es duro lo que digo, pues ve allá donde aplauden a ver si así cambias tu identidad, donde aplauden y bailan.
¿Por qué la conciencia es más importante que la motivación?
El ser humano no ocupa motivación, ocupa conciencia. Y créanme que hay muy poca conciencia. ¿Tiene sentido? ¿Dudas, preguntas, quejas, comentarios? Normalmente en estos temas no hay muchas preguntas. Fabián, dime.
«Yo no más no es una pregunta, es un comentario. Eh, y les quiero platicar pues a los 49 que estamos conectados. Personalmente, tomé el mastermind con Memo de hace ratos, duró 6 meses y les voy a dar un ejemplo de la identidad que de repente tenemos bloqueada o nos cuesta enfrentar cosas. De los 6 meses yo veía hace ratos y decía: Tengo que platicar con él, yo lo puedo cotorrear. Y algo me pasó, algo me pasaba y de los 6 meses me costó 5 meses o 4 y medio poder decir, poder afrontarlo y poder empezar a platicar con él. Sí, y les digo esto porque yo me dedico a ventas. Para mí debería ser algo bien fácil poder entablar una comunicación.
Sin embargo, yo recuerdo cuando él dijo: Cuánta gente se me acerca y de repente me dice, no sé, una tontería, fíjense lo que me van a pedir, fíjense lo que me van a platicar. Sean conscientes. Y entonces ahí entró Fabián: Si le vas a hablar, no la vayas a regar. Y entonces me costó 4 o 5 meses prepararme para decir: Híjole, yo creo que así, yo creo que asá y de repente lo fui postergando, procastinando, hasta que yo dije: Es ahora. La segunda que todavía no hago, pero que estoy trabajando en ella es el tema de poderme subir a la tarima. Muchas veces estando ahí, a mí me encanta participar, me encanta hablar, me encanta cooperar y demás. Muchas veces durante los 6 meses decían: ¿Quién quiere tarea para decir algo x o y? Y yo quería y nunca pude en esos 6 meses, nunca me subí a la tarima a poder expresar algo de mi vida o lo que sea. Entonces, hoy en día estoy haciendo ese reentreno que estoy aprendiendo con Memo, me estoy preparando, me estoy preparando hoy en día ya cotorreo a Serratos. El siguiente máster, ya me inscribí en el cuarto. Estoy, no estoy 100% seguro que tengo mucho que aportar y ya estoy listo para poderlo hacer.
Pero, ¿qué quiero decirles con esto? Las cosas que uno quiere cambiar definitivamente cuestan y si no cuestan significa que a lo mejor no era lo que tú querías, no era lo que tú estabas buscando. Entonces, hoy en día esto que estoy haciendo me cuesta, me cuesta, me cuesta. Soy una persona apasionada, sé que lo voy a lograr, sé dónde voy a estar y estoy viviendo este proceso de sacrificios, de dolor para ser y estar en donde yo quiero estar. Dios los bendiga.»
Felicidades, hermano. Así es.
¿El problema es realmente el miedo?
Entonces, está creando una nueva identidad. Tú no tomas las decisiones de no hacerlo porque te da miedo. O sea, no es como que, ah, es que me da miedo. no, ese no es el problema. El miedo no es el problema.
El problema es que le está siendo fiel a tu identidad. Porque la identidad te dice, Fíjate bien: cuando tengas miedo, hazte para atrás. La identidad está acostumbrada a que cuando sientas miedo te paralices. La identidad está acostumbrada, pues son hábitos, pues. Ah, no, en cuanto tengas miedo, tú detente, no hagas nada. Y cuando tú le eres leal a la identidad, o sea, a la forma de comportarte, entonces ya no es el miedo. El miedo es solo un síntoma.
¿Qué hacemos cuando aparece el miedo?
El problema no es la emoción que tú dices, “Es que me da miedo.” No, el problema, voy a poner un ejemplo. Pongan atención. Vamos a suponer que miedo fuera que te doliera la mano. Es un ejemplo. El problema no es que te duela la mano. El problema es que cuando te duele la mano, huyes.
Ese es el problema. Lo que haces cuando llega el miedo. Lo que haces cuando te incomoda, lo que haces cuando te incomodas, lo que haces cuando llega el miedo, lo que haces. Esa forma habitual de comportarte se le llama identidad.
Y todos tenemos una. Y esa forma de comportarte es inconsciente. Y esa forma inconsciente de comportarte es la manera en la que decides y actúas. Y toda acción tiene una reacción.
Toda la forma de actuar es una causa y tiene un efecto. Tú no puedes generar dinero, tú no puedes tener salud, tú no puedes tener un cuerpo físico, como quieras. Si las acciones no coinciden con lo que tú quieres, nunca tendrás un resultado del cual tú no pones la acción. No puedes tener una reacción de una acción que no pusiste. ¿Cómo les explico eso? Imposible.